1. Decide qué quieres que el equipo entienda
Para este ejemplo, el objetivo es explicar cómo un jugador vuelve a estar disponible después de pasar. No pretende resolver una situación completa de ataque ni prescribir una respuesta a cualquier defensa.
Limita el dibujo a tres atacantes, dos defensores y el balón. Asigna una referencia sencilla a cada jugador: A, B y C para el ataque; D y E para la defensa. Estas letras sirven para seguir la explicación, no representan posiciones reglamentarias.
2. Dibuja el inicio antes de añadir movimientos
Coloca a los jugadores y señala quién tiene el balón. Pregunta al grupo qué espacio observa y qué información necesitaría para decidir. Si el punto de partida no se entiende, añadir flechas hará la explicación más difícil.
En Tactic Board puedes situar a los jugadores y construir la secuencia por fases. Utiliza la vista 3D para comprobar que la explicación del espacio es coherente con el punto de partida.
3. Separa el pase y la carrera de apoyo
En una segunda fase muestra el pase de A a B. En la siguiente, representa cómo A cambia su posición para ofrecer apoyo mientras B dispone del balón. Mantén visible a C y a los defensores para poder discutir qué otras opciones existen.
En el esquema, la línea discontinua representa el pase y la línea continua representa una carrera. Es una convención de esta ilustración; explica siempre el significado de tus marcas antes de usarlas con el equipo.
4. Revisa, guarda y vuelve a conversar
Reproduce las fases y pide a los jugadores que expliquen el siguiente movimiento con sus propias palabras. Ajusta la secuencia si el dibujo no refleja la idea que querías comunicar.
Guarda la jugada en una colección con un nombre y un objetivo reconocibles. El ejemplo es ilustrativo y debe adaptarse al grupo y a la situación de entrenamiento; no sustituye el criterio del entrenador. La guía no crea automáticamente una jugada dentro de tu cuenta.